Diabetes gestacional y diabetes neonatal
La diabetes no discrimina edades o momentos de la vida, como en el caso de la diabetes gestacional, que ocurre durante el embarazo y afecta a algunas mujeres. Se caracteriza por niveles elevados de glucosa en sangre que aparecen por primera vez en la gestación. Aunque suele desaparecer después del parto, puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro, tanto para la madre como para el bebé.
Por eso, las gestantes con diabetes deben monitorear sus niveles de glucosa en ayunas. Es clave el acompañamiento médico para ajustar los requerimientos de insulina durante el embarazo.
De igual forma, la diabetes neonatal afecta a recién nacidos. Si un bebé es diagnosticado antes de los 6 meses, se deben realizar pruebas genéticas para clasificar correctamente el tipo de diabetes.
¿Por qué? Porque estas mutaciones en el gen de la insulina son la segunda causa más común de diabetes neonatal permanente, por lo que se necesita no solo acompañamiento médico, sino también asesoramiento genético.
Es importante recordar que estos dos tipos de diabetes son diferentes, y el tratamiento dependerá de las recomendaciones médicas.
Diabetes tipo 1
Este tipo de diabetes se caracteriza por la destrucción autoinmune de las células beta, lo que genera una deficiencia absoluta de insulina. Puede ser genética y aparecer a cualquier edad, incluso en niños.
Por eso, es clave monitorear a quienes tengan mayor riesgo de desarrollarla. Según las recomendaciones médicas, necesitarán insulina para controlar sus niveles de glucosa, ya sea mediante inyecciones o una bomba de insulina.
¿Cómo se puede diagnosticar?
Acudiendo al médico, quien realizará pruebas para detectar anticuerpos específicos de diabetes tipo 1.
¿Qué riesgos tienen las personas con diabetes tipo 1?
Los casos de diabetes tipo 1 están en aumento. Por ello, independientemente de la edad, es recomendable el apoyo médico para identificarla a tiempo. Un diagnóstico correcto permitirá un tratamiento adecuado y evitar riesgos como:
Diabetes tipo 2
Dentro de los tipos de diabetes, la tipo 2 ocurre cuando el cuerpo no usa la insulina adecuadamente o no produce suficiente para controlar la glucosa. Se caracteriza por una pérdida progresiva (no autoinmune) de la secreción de insulina en las células beta.
Es el tipo más común, representando entre el 70% y 90% de los casos, incluyendo a personas con deficiencia de insulina.
Uno de los factores que ha aumentado su incidencia es la obesidad en edad reproductiva, especialmente en gestantes. Por eso, se recomienda seguimiento médico antes de la concepción en personas con factores de riesgo, para evitar defectos congénitos, partos prematuros o la necesidad de cuidados intensivos neonatales.
¿Cuáles son los factores más comunes que influyen en la diabetes tipo 2?
Es fundamental consultar con profesionales, ya que la diabetes tipo 2 a menudo no presenta síntomas clásicos como la hipoglucemia. Puede haber niveles normales o elevados de insulina, pero la incapacidad de normalizar la glucosa reflejará un defecto en su secreción.
¿Qué riesgos tienen los pacientes con diabetes tipo 2?
Enfermedades vasculares: Problemas cardíacos, circulatorios, hipertensión, infartos y accidentes cerebrovasculares.
Es clave reconocer las diferencias entre los tipos de diabetes, ya que, por ejemplo, la diabetes pancreática (por pérdida estructural o funcional del páncreas) a veces se diagnostica erróneamente como tipo 2.
Recomendaciones generales
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Un diagnóstico de diabetes es una señal para tomar acción y adaptar la rutina. El autocuidado, los chequeos médicos y las decisiones adecuadas son clave para una vida plena. Glucerna® te acompaña en este camino para llevarte bien con la diabetes.
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Consulte a su médico o nutriólogo para la recomendación de uso.
Bibliografía