¿Cómo fortalecer la alimentación y las defensas de tu hijo?
Una alimentación infantil adecuada ayuda a que los niños reciban la energía, proteínas, vitaminas y minerales que necesitan para crecer, aprender, jugar y apoyar el funcionamiento normal de su sistema inmune.
Si te preguntas cómo fortalecer las defensas en los niños desde la nutrición, lo más importante es ofrecer una dieta variada que incluya frutas, verduras, proteínas, cereales o granos, lácteos u otras fuentes de calcio, grasas saludables y suficiente hidratación. Cuando un niño come poco, rechaza varios grupos de alimentos o no cubre sus necesidades diarias, es recomendable consultar con un pediatra o nutriólogo para evaluar si necesita apoyo nutricional o un complemento alimenticio.
La alimentación infantil cumple un papel clave en el crecimiento, el desarrollo físico, la energía diaria y el funcionamiento normal del sistema inmune. Por eso, más que enfocarse en un solo alimento o vitamina, es importante construir una dieta completa y variada de acuerdo con la edad del niño, sus hábitos, su estado nutricional y las recomendaciones de su pediatra o nutriólogo.
En esta guía encontrarás qué alimentos incluir en cada etapa, qué nutrientes son importantes para el crecimiento, qué vitaminas se relacionan con las defensas y cuándo puede considerarse un complemento alimenticio como apoyo nutricional.
Es importante que cuentes con una guía de alimentación infantil en la que se resalten cuáles son los alimentos más recomendados y cuáles son los beneficios de una nutrición equilibrada para el crecimiento en cualquiera de las etapas del desarrollo de tu hijo. Por ello, hemos creado este artículo en el que podrás conocer algunas recomendaciones para apoyar la alimentación infantil de la mejor manera.
En primer lugar, ¿por qué es importante una alimentación correcta y equilibrada para tu hijo?
Porque los primeros dos años de vida de los niños serán fundamentales para su desarrollo físico y cognitivo, necesitarán una ingesta adecuada de nutrientes que también se verá influenciada por la alimentación que haya tenido la mamá durante su embarazo. Una nutrición infantil adecuada no solo favorecerá el crecimiento de los niños, sino que también les aportará todo lo necesario para realizar sus actividades cotidianas sin inconvenientes, teniendo un funcionamiento adecuado de su cuerpo en la niñez, adolescencia y adultez.
Es por eso que, en el proceso de crecimiento de tu hijo, es necesario que consuma alimentos que le brinden beneficios neurológicos y que apoyen sus defensas inmunológicas.
Ningún alimento o vitamina reemplaza una alimentación completa
No existe un alimento, vitamina o complemento que por sí solo garantice el crecimiento o evite enfermedades en tu hijo. El crecimiento y las defensas dependen de varios factores: alimentación, sueño, actividad física, vacunación, higiene, seguimiento pediátrico y condiciones individuales de cada niño. Por eso, la base siempre debe ser una alimentación correcta, equilibrada y adaptada a la edad.
Es importante consultar con el médico o pediatra para asegurar que tu hijo esté teniendo una alimentación correcta y equilibrada. Si después de su primer año de vida no alcanza a cubrir la recomendación de ingesta de nutrientes y energía, se debe preguntar al profesional de la salud si es necesario utilizar complementos alimenticios como PediaSure®, que aportan proteínas, grasas buenas, carbohidratos, vitaminas y minerales para su crecimiento y desarrollo cognitivo.
Alimentos para fortalecer el sistema inmune en los niños
Se recomienda incluir alimentos para fortalecer el sistema inmune para apoyarlo aportando vitaminas, minerales, proteínas y grasas saludables. Algunas opciones son frutas cítricas y frutas de colores, verduras como brócoli, espinaca o zanahoria, huevo, carnes magras, pescado, legumbres, cereales o granos, lácteos u otras fuentes de calcio, nueces o semillas cuando sean apropiadas para la edad y siempre evitando riesgos de atragantamiento. También es importante limitar productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, ya que pueden desplazar alimentos de mayor calidad nutricional.
Además de la alimentación, hábitos como dormir bien, mantener actividad física, lavarse las manos, asistir a controles pediátricos y cumplir con el esquema de vacunación también forman parte del cuidado integral de la salud de tu hijo.
Vitaminas y nutrientes importantes para el crecimiento de tu hijo
Algunos nutrientes cumplen funciones importantes durante su crecimiento. Las proteínas le ayudan a formar y mantener tejidos; el calcio y la vitamina D apoyan el desarrollo normal de sus huesos; el hierro participa en el transporte de oxígeno; el zinc contribuye al crecimiento y al funcionamiento del sistema inmune; la vitamina A apoya la visión y las defensas; la vitamina C favorece la absorción de hierro y participa en la función inmune; y las vitaminas del complejo B, como B12 y folato, participan en procesos relacionados con la energía y la formación de células.
Estos nutrientes pueden obtenerse a través de una dieta variada con frutas, verduras, carnes, pescado, huevo, lácteos, legumbres, cereales y grasas saludables. La cantidad y combinación adecuada dependerá de la edad, hábitos, estado nutricional y necesidades de cada niño.
¿Las vitaminas ayudan a crecer de estatura?
Aunque algunas familias buscan vitaminas para crecer de estatura en niños, las vitaminas y minerales no hacen que tu hijo crezca por sí solo. Su papel es apoyar las funciones normales del cuerpo cuando forman parte de una alimentación adecuada. Si existe una deficiencia nutrimental, bajo peso, talla baja o retraso en el crecimiento, lo correcto es acudir al pediatra o nutriólogo para revisar la curva de crecimiento, la dieta y las necesidades del niño antes de considerar cualquier suplemento.
Guía de alimentación infantil
En esta guía de alimentación infantil presentamos algunas recomendaciones de alimentos que se deben incluir para niños mayores de 1 año, de acuerdo con el último consenso de alimentación complementaria de la Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica, teniendo en cuenta la edad de los niños:
Etapa entre 1 y 3 años
Durante este periodo, los niños se encuentran en una etapa de crecimiento y desarrollo en la que también empiezan a formar preferencias alimentarias. Por eso, dentro de los alimentos para el crecimiento se deben incluir verduras, frutas, lácteos, proteínas animales o vegetales, carbohidratos de buena calidad y grasas saludables, que aportarán nutrientes necesarios para acompañar su desarrollo.
Durante esta etapa, el niño puede presentar rechazo a nuevos sabores o texturas. Conviene ofrecer porciones pequeñas, mantener horarios, incluir variedad de grupos de alimentos y evitar que productos de bajo valor nutricional desplacen opciones más nutritivas. Las comidas deben aportar energía, proteínas, hierro, zinc, calcio, vitaminas y grasas saludables, siempre adaptadas a la edad y capacidad de masticación.
Si durante este periodo el niño o niña presenta dificultades para comer o necesita un aporte extra de nutrientes, es necesario contar con el apoyo de un profesional de la salud.
Etapa entre los 4 y 10 años
Es un momento muy importante en la vida, ya que será cuando los niños ingresen en la etapa escolar. Por eso, se les deben enseñar cuáles son los alimentos adecuados y motivarlos para que desarrollen hábitos de alimentación saludables, ya que esto impactará no solo en su desarrollo físico, sino que también influirá en su rendimiento escolar.
Entre los 4 y 10 años, la alimentación debe acompañar la actividad escolar, el juego, el crecimiento y la formación de hábitos. En esta etapa se recomienda priorizar frutas, verduras, proteínas magras, huevo, lácteos o fuentes de calcio, legumbres, granos integrales y grasas saludables.
También es un buen momento para enseñar a los niños a reconocer alimentos nutritivos, participar en la elección de comidas y mantener rutinas saludables. Todas las etapas de desarrollo de los niños deben estar acompañadas de una alimentación correcta y equilibrada, para apoyar no solo su desarrollo, sino también prepararlos para tener un futuro saludable.
¿Qué es y qué se debe incluir en la alimentación complementaria?
La alimentación complementaria es la que se brinda a los niños a partir de los 6 meses de vida para apoyar su proceso de crecimiento. Para iniciar esta alimentación, es necesario que el niño haya perdido el reflejo de extrusión y acepte la cuchara para recibir los alimentos de la manera adecuada. En este artículo abordamos algunas guías a partir del primer año, ya que es de gran importancia cubrir los requerimientos nutricionales de los niños entre 1 y 10 años para apoyar su crecimiento y desarrollo.
Diferencia entre alimentación complementaria, complemento y suplemento alimenticio para niños
La alimentación complementaria es la introducción gradual de alimentos diferentes a la leche materna o fórmula infantil, de acuerdo con la edad y el desarrollo del bebé. En cambio, un complemento o suplemento alimenticio para niños es un producto que puede aportar energía o nutrientes adicionales cuando la alimentación habitual no cubre necesidades específicas.
No son lo mismo: la alimentación complementaria forma parte del proceso normal de introducción de alimentos, mientras que el complemento alimenticio debe considerarse solo cuando existe una necesidad nutricional y con orientación profesional.
A partir del primer año de vida se deben elegir alimentos altos en hierro, zinc, calcio, vitamina A y folato, en los que resalten los cinco sabores básicos: dulce, salado, ácido, amargo y umami. La Organización Mundial de la Salud ha establecido un indicador de dieta mínima aceptable para niños entre 6 y 23 meses de edad compuesto por la frecuencia diaria de comidas y la diversidad alimentaria, incluyendo cinco de los ocho grupos de alimentos que se mencionan a continuación:
- Leche materna, recomendada de acuerdo con la orientación del profesional de la salud.
- Granos, raíces y tubérculos.
- Frutas y verduras ricas en vitamina A y antioxidantes esenciales para la salud.
- Carnes y pescados, ricos en hierro, zinc y ácidos grasos esenciales, además de aves.
- Legumbres, nueces y semillas, que son una fuente de fibra y minerales.
- Huevos, como fuente de proteínas, ácidos grasos esenciales, vitamina A, colina y selenio, de acuerdo con la edad y tolerancia del niño.
- Otras frutas y verduras.
- Productos lácteos, ricos en calcio y que pueden apoyar el desarrollo óseo dentro de una dieta equilibrada.
No se recomienda iniciar la alimentación complementaria bajo un sistema vegano, crudivegano o macrobiótico sin orientación profesional, porque podría presentarse una deficiencia de hierro, zinc, calcio, vitamina B2, vitamina B12, vitamina D, vitamina A, omega 3 y proteínas.