La nutrición en la adolescencia juega un papel muy importante para el desarrollo físico, emocional y mental de los jóvenes. Esta etapa de la vida, que está entre los 10 y los 19 años, se caracteriza porque el cuerpo pasa por una serie de cambios significativos que construyen las bases necesarias para tener una vida adulta saludable.
En la adolescencia, los jóvenes suelen tener diferentes gustos a la hora de comer, por ejemplo, muchos prefieren comer snacks o alimentos con poco valor nutricional a cualquier hora del día y, aunque estos alimentos pueden ser ricos, deben ser preparados eligiendo ingredientes que aporten de manera positiva a la salud y sin exceder su consumo. Se debe llevar una dieta saludable para lograr una nutrición adecuada en la adolescencia y tener un proceso de crecimiento óptimo hacia una adultez sana.
Debemos recordar que la adolescencia es la última oportunidad de crecimiento y definirá cómo será el nivel de salud del adulto joven. En esta etapa, el cuerpo puede llegar a ganar un 48% de masa ósea y también puede ganar hasta el 50% del peso corporal adulto, junto con el desarrollo de todos los músculos y órganos como el corazón, los pulmones y el cerebro.
Pero ¿de qué manera la alimentación impacta en el último estirón de crecimiento durante la adolescencia?
La nutrición adecuada en la adolescencia es fundamental para evitar problemas en el último estirón de crecimiento, como la desnutrición, la anemia o la obesidad a temprana edad. Si los jóvenes no tienen una nutrición adecuada en la adolescencia, podrían tener graves consecuencias a largo plazo, como enfermedades metabólicas, un desarrollo óseo limitado y un debilitamiento del sistema inmunológico en la adultez. Es por eso que debemos cuidar la nutrición en la adolescencia, proporcionando una dieta rica en nutrientes, resaltando:
• Hierro: Fundamental para el aumento del volumen sanguíneo (glóbulos rojos).
• Proteínas: Importantes para el crecimiento muscular.
• Calcio y Vitamina K: Fundamentales para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos.
• Vitaminas A, C y E: Refuerzan el sistema inmunológico y ayudan a la formación de nuevas células.
Los jóvenes durante su adolescencia suelen tener un mayor consumo de energía, de ahí la importancia de una buena nutrición en esta etapa para satisfacer las necesidades energéticas en su día a día y asegurar una adultez saludable.
Con el paso del tiempo, los jóvenes toman mayor conciencia sobre la importancia de mantener una nutrición equilibrada durante la adolescencia. Sin embargo, pueden enfrentar dificultades para lograrlo, como el hábito de consumir comida chatarra, saltarse las comidas o no mantener una ingesta regular de alimentos. Además, la falta de tiempo puede llevarlos a elegir opciones rápidas, pero poco saludables, lo que afecta negativamente su bienestar nutricional.