Cuando se avanza hacia la etapa adulta, es común notar que las actividades que antes realizábamos con facilidad cuando éramos niños y adolescentes, como correr o saltar, empiezan a cambiar. Nuestro cuerpo, como nuestra energía estaba siempre al máximo y nuestros músculos nos permitían llegar adonde quisiéramos sin el mayor esfuerzo. A medida que pasa el tiempo, cambian las actividades que realizamos y con ello, también nuestro cuerpo.
A medida que el cuerpo madura, también lo hacen nuestras necesidades nutricionales, especialmente en lo que respecta a la preservación de la masa muscular. Muy probablemente ya no querremos saltar de aquí para allá, pero debemos tener la libertad de hacer otro tipo de actividades que nos apasionen, sin tener como limitación nuestro cuerpo, puntualmente nuestros músculos.
Es por esto, que es necesario saber cómo alimentarse bien para apoyar la masa muscular.
¿Qué es la masa muscular?
La masa muscular se refiere al tejido compuesto por fibras musculares que se regula mediante el equilibrio entre la síntesis y la degradación de proteínas musculares. El músculo esquelético, constituye aproximadamente el 40% de nuestra masa corporal total, es esencial para captar y utilizar los nutrientes que nuestro cuerpo necesita, como los aminoácidos. Esto nos permite movernos libremente y mantener un metabolismo adecuado. Sin suficiente masa muscular, o con una reducción del músculo esquelético, aumentan las probabilidades de tener complicaciones de salud, lo que afecta negativamente nuestra calidad de vida.
¿Cómo podemos cuidarnos o prevenir que esto suceda?
Ya se ha establecido que combinar el ejercicio de resistencia con alimentos para apoyar la masa muscular, como ingerir proteínas puede ser de gran ayuda, creando con el tiempo, un aumento del músculo o lo que se conoce como hipertrofia muscular, que es lo que se va a necesitar a medida que va avanzando el tiempo y envejecemos.
¿Qué alimentos debemos tener en cuenta para apoyar la masa muscular?
Una dieta rica en proteínas es fundamental para incrementar y mantener la masa muscular. Las fuentes proteicas pueden ser tanto de origen animal como vegetal. La proteína de origen vegetal, proviene, principalmente de los cereales y las legumbres, que deben ser combinados para proporcionar todos los aminoácidos esenciales. Adoptar una alimentación balanceada y rica en proteínas, puede facilitar las actividades cotidianas y permitir una vida más activa.
Es importante recordar que lo que se consume hoy, influye directamente en la calidad de vida futura. Por eso, es fundamental ser consciente de la alimentación diaria y optar por alimentos ricos en proteínas y nutrientes esenciales, que contribuyan al bienestar general.